Lo que ya has probado
Probablemente ya estás haciendo muchas de estas cosas.
LinkedIn, emailings, eventos, webinars, contenido, publicidad, newsletters, prospección,
colaboraciones, patrocinios, SEO, bases de datos, automatización, IA...
Algunas habrán generado resultados. Otras menos. El problema aparece cuando,
después de probarlas, sigues sin tener la sensación de haber encontrado una forma de generar negocio
que puedas volver a poner en marcha cuando la necesitas.
El reencuadre
Quizá no necesitas encontrar la siguiente pieza. Quizá necesitas construir el motor.
Una batería puede funcionar perfectamente. También un alternador, una caja de cambios o un sistema de inyección.
Pero ninguno de ellos, encima de una mesa, mueve un coche.
Con la generación de nuevo negocio ocurre algo parecido. LinkedIn puede funcionar. El email puede funcionar.
Un webinar puede funcionar. La prospección puede funcionar. La publicidad puede funcionar. La IA puede ayudar mucho.
Pero pedirle a cualquiera de esas piezas que, por sí sola, se convierta en tu forma de generar negocio de manera repetida
es pedirle un trabajo para el que no fue diseñada.